Hemorroides en el Embarazo
El embarazo sueles ser una etapa de felicidad y plenitud en las mujeres, pero no deja de traer algunas complicaciones. A los síntomas frecuentes de náuseas y malestar matutino se suma en muchas ocasiones la aparición de hemorroides (también llamadas "almorranas"). De hecho, el embarazo es la causa más común de hemorroides en las mujeres jóvenes, particularmente durante el tercer trimestre de embarazo.
Una de las causas del aumento en la frecuencia de las hemorroides durante el embarazo sería el aumento de la presión ejercida sobre las venas iliacas (situadas en la pelvis), debido a que el útero va aumentando de tamaño para albergar al bebé. Esto provoca un aumento de la presión en las venas hemorroidales que sobresalen. También pueden salir o empeorarse con el esfuerzo del parto. Después del embarazo, las hemorroides tienden a desaparecer, aunque pueden reaparecer en embarazos subsiguientes o con la edad.
Otro factor que influiría en la alta frecuencia de hemorroides en las embarazadas sería el incremento natural de la hormona progesterona durante el embarazo. Esta hormona hace que las paredes de las venas se relajen y, en consecuencia, se hinchan con mayor facilidad.
Si estás embarazada y sufres de hemorroides, te sugerimos algunas conductas que pueden aliviarte:
* Bebe líquidos en abundancia: por lo menos de 8 a 10 vasos de agua por día. También ayuda tomar uno o dos vasos de jugos de fruta, por ejemplo de ciruela.
* Come alimentos ricos en fibra: frutas y verduras crudas, cereales de salvado y otros alimentos ricos en fibra ayudan a la evacuación de la materia fecal. Si sientes un aumento de gases, incorpora gradualmente la fibra en la dieta.
* Haz ejercicio regularmente: Con la aprobación de tu médico puedes caminar y realizar otras actividades seguras durante por lo menos 30 minutos al día, esto ayudará a que tu sistema digestivo funcione adecuadamente. Asegúrate siempre de averiguar con el especialista qué ejercicios puede hacer y por cuánto tiempo.
* No demores en ir al baño: en cuanto sientas ganas de ir al baño no lo demores ya que te costará más mover el vientre y aumentará el esfuerzo.
* No aumentes mucho de peso: Aumenta de peso según las indicaciones de tu médico obstetra. El exceso de peso ejerce mayor presión sobre el abdomen y tendrás más probabilidades de que te salgan hemorroides.
* Evita estar de pie o sentada durante períodos largos: Si debes permanecer sentada durante un tiempo prolongado, levántate y camina unos minutos cada hora.
Normalmente las hemorroides mejoran solas, pero puedes seguir estos consejos para aliviar el dolor, hinchazón y picazón:
* Baños de asiento con agua tibia durante 10 a 20 minutos varias veces por día.
* Consulta con el profesional de salud qué pomadas antihemorroidales de venta libre puede usar. Existen productos de tratamiento especialmente desarrollados para embarazadas, que eliminan las hemorroides, hemorragias o fisuras anales de manera rápida y eficaz.
* Usa papel higiénico blanco sin perfume, toallitas húmedas desechables o toallitas medicadas en lugar de papel higiénico.
* Mantén limpia la zona del ano. No es necesario limpiar con jabón ya que puede agravar el problema, y seca el área suavemente después del baño porque la humedad causa irritación.
* Aplica compresas frías durante 10 minutos hasta cuatro veces al día.
* Si la hemorroide sale por el orificio anal, empújala suavemente hacia adentro.
Para la mayoría de las mujeres, las hemorroides mejoran después del parto siguiendo las medidas mencionadas previamente. En algunos casos, puedes necesitar hacer una consulta con un especialista para realizar un tratamiento que las reduzca. En raras ocasiones es necesario recurrir a una cirugía menor para corregir el problema.
No olvides consultar con tu médico si no sientes alivio después de seguir las sugerencias indicadas anteriormente.